La historia de Mundo Zoo Canarias comenzó en 1954, cuando Don Enrique decidió dar un paso que cambiaría el rumbo de su vida y el de su familia para siempre.
Por aquel entonces ejercía como profesor, una profesión que desempeñaba con dedicación, pero que apenas le permitía cubrir las necesidades de una familia que empezaba a crecer. Movido por su espíritu emprendedor y por el deseo de construir un futuro mejor, comenzó a vender de forma modesta algunas semillas, jaulas y aves en un pequeño espacio familiar situado en La Cuesta.
Lo que empezó como un proyecto humilde y lleno de incertidumbre pronto despertó el interés de aficionados y familias de toda la isla. Con trabajo, constancia, muchísimo esfuerzo y una forma de entender el negocio basada en la cercanía y la honestidad, Don Enrique fue ampliando poco a poco la oferta de productos y servicios, ganándose la confianza de quienes buscaban asesoramiento y atención especializada.
A su lado estuvo siempre, su esposa, Doña Nélida, con quien formó una familia y compartió el esfuerzo, los sacrificios y la ilusión de convertir aquel pequeño negocio en un proyecto de vida. Juntos sentaron las bases de una empresa familiar que, más de siete décadas después, continúa creciendo sin renunciar a los valores que la vieron nacer.
Lo que comenzó con unas pocas jaulas y mucha ilusión acabó convirtiéndose en una referencia para generaciones de canarios apasionados por los animales. Y aunque muchas cosas han cambiado desde entonces, la esencia sigue siendo la misma: trabajar con honestidad, tratar a cada cliente con cercanía y poner siempre a los animales, por encima y en el centro de todo lo que hacemos.
Lo que comenzó con unas pocas jaulas, algunas semillas y mucha ilusión fue creciendo poco a poco gracias a la confianza de quienes cruzaban cada día la puerta de la tienda.
Con esfuerzo, dedicación y muchas horas de trabajo, Don Enrique y su familia fueron ampliando el negocio para ofrecer cada vez más productos, servicios y soluciones a los amantes de los animales. Cada nuevo paso llegaba como respuesta a las necesidades de los clientes, que poco a poco fueron convirtiendo aquel pequeño proyecto familiar en un lugar de referencia para toda Canarias.
Durante aquellos años, la empresa no dejó de evolucionar. Se ampliaron las instalaciones, se incorporaron nuevas líneas de productos y se trabajó para acercar a las islas artículos y especies que hasta entonces eran difíciles de encontrar. Siempre con una idea muy clara: ofrecer calidad, variedad y un asesoramiento en el que los clientes pudieran confiar.
A medida que el negocio crecía, también lo hacía la familia que había detrás. Lo que un día empezó en un pequeño local terminó dando forma a las instalaciones que hoy siguen siendo el corazón de Mundo Zoo Canarias, construidas paso a paso, generación tras generación.
Pero si algo no ha cambiado desde 1954, es la manera de entender este oficio. Porque más allá de los productos o las instalaciones, siempre hemos creído que lo más importante son las personas, los animales y la confianza que se crea entre ambos.
Nuestra experiencia nos permite asesorar de forma profesional y personalizada, entendiendo que cada mascota es única y que cada cliente busca lo mejor para ella.


Mucho antes de que existieran las redes sociales, las reseñas online o los navegadores en el móvil, la mejor publicidad era la confianza de las personas.
Y de confianza iba precisamente esta historia.
Con el paso de los años, cada vez más familias llegaban a la tienda buscando productos, consejo o simplemente la opinión de alguien que realmente conociera el mundo animal. Muchos clientes recomendaban el negocio a familiares, amigos y vecinos, hasta el punto de que el nombre oficial pasó a un segundo plano.
Para la mayoría, simplemente era “Casa Enrique”.
Bastaba con decir esas dos palabras para que mucha gente supiera exactamente de qué lugar se estaba hablando. Clientes de distintos puntos de la isla acudían a la tienda buscando aquello que no encontraban en otros sitios, sabiendo que allí siempre encontrarían una atención cercana y una respuesta honesta.
Con el tiempo, generaciones enteras de familias canarias fueron pasando por sus instalaciones. Algunos llegaron siendo niños acompañados por sus padres y años después regresaron para comprar los primeros productos para sus propias mascotas.
Incluso los taxistas conocían perfectamente el camino. No hacía falta explicar demasiado. Cuando alguien decía que iba a Casa Enrique, todos sabían dónde estaba.
Porque más allá de una tienda, Casa Enrique se convirtió en un lugar de encuentro para quienes compartían una misma pasión por los animales. Un lugar construido sobre algo mucho más importante que cualquier producto: la confianza.





A lo largo de más de siete décadas han cambiado muchas cosas. Han cambiado las instalaciones, los productos y la forma de relacionarnos con nuestros clientes. Sin embargo, hay algo que permanece intacto desde 1954.
La humildad para seguir aprendiendo, la honestidad para recomendar siempre lo que realmente necesita cada cliente y el compromiso de ofrecer una atención cercana y profesional.
Son valores sencillos, pero han guiado cada paso de nuestra historia y continúan siendo la base de todo lo que hacemos hoy.



Desde nuestros inicios, los animales han sido la razón de ser de Mundo Zoo Canarias.
Durante más de 70 años hemos acompañado a miles de familias, aficionados y profesionales, compartiendo conocimientos, resolviendo dudas y ayudando a que cada animal reciba los cuidados que necesita.
Creemos que el bienestar animal comienza con una información adecuada y un asesoramiento responsable. Por eso, nuestro equipo trabaja cada día para orientar a nuestros clientes antes, durante y después de cada compra, ofreciendo una atención basada en la experiencia, el conocimiento y el respeto por los animales.
Porque nuestro trabajo no termina cuando un cliente sale por la puerta. Continúa cada vez que necesita una recomendación, una consulta o el apoyo de personas que comparten su misma pasión por el mundo animal.
Lo que comenzó en 1954 como el sueño de una familia ha sido posible gracias a la confianza de miles de personas que, generación tras generación, han formado parte de este camino.
Cada visita, cada consejo compartido, cada mascota cuidada y cada cliente que ha confiado en nosotros ha contribuido a escribir una pequeña parte de esta historia.
Hoy seguimos mirando al futuro con la misma ilusión con la que comenzó todo, manteniendo vivos los valores que nos han acompañado durante más de siete décadas.
Porque más allá de una tienda, Mundo Zoo Canarias siempre ha sido una familia que ha velado por el bienestar de nuestros animales, que al final del día, forman también nuestras familias.




